Una vez, en un pueblo llamado Montblanc había un dragón feroz y terrible que tenia atemorizado al pueblo ya que destrozaba todo lo que estaba a su paso y comía personas.
El pueblo pensó que lo mejor para evitar mas catástrofes era escoger una presa cada día, osea, cada día una persona. Claro, nadie quería ponerse de presa para que el dragón los comiera así entonces que decidieron hacerlo por sorteo.
Durante mucho tiempo así fue, y así evitaron muchos destrozos, hasta que un día, en el sorteo le tocó como presa del dragón la hija del rey.
Fué tal la conmoción en el pueblo que incluso se presentaron voluntarios como presa en lugar de la doncella. Pero el Rey muy noble y casi llorando dijo que no, que igual era su hija que cualquier otro ciudadano.
Asi pues, la doncella salió de camino hacia el comedero del dragón mientras todos los ciudadanos desconsolados miraban desde las murallas como la doncella marchaba.
En el camino se cruzó con un apuesto caballero con su armadura dorada y su caballo blanco y le dijo que subiera y no se preocupara que no les iba a pasar nada porque venia a combatir con el dragón.
Entonces apareció el dragón y el caballero le lanzó una lanza y lo hirió. Cogió una cuerda y lo ató para llevarlo al pueblo.
El rey y los ciudadanos lo vieron todo desde las murallas y estaban esperando muy felices que vinieran el caballero y la doncella.
Cuando llegaron al pueblo arrastrando al dragón medio moribundo el caballero se dispuso a matarlo y sorprendentemente, donde derramó la sangre el dragón nació un rosal lleno de rosas completamente rojas como la sangre y el caballero escogió la mejor rosa y se la regaló a la doncella.
El Rey quiso casar a su hija con el caballero pero este se negó porque el caballero dijo que no seria digno , que no hizo nada por el, lo hizo por el pueblo y la princesa. Liss y Noni.









